4 sept. 2008

DIA 8 (1/4): Llegada a Hiroshima

Dejamos nuestro querido Kotobuki ryokan, para salir de Shikoku, no sin antes flipar con la dueña. En la estación de Kotohira tenemos que esperar unos 30 minutos para que salga nuestro tren a Okayama, tiempo para desayunar algo de un combini. Mientras estamos allí, llega la dueña del ryokan y nos dice que no encuentra el mando del aire acondicionado en nuestra habitación, nos miramos extrañados y le decimos que no sabemos donde puede estar, con lo que la pobre se vuelve cabizbaja. Ya a punto de salir nuestro tren, desde el anden vemos que vuelve (debía de venir corriendo), y desde la verja nos dice que ¡lo ha encontrado! Menudos paseitos que tuvo que pegarse, el último posiblemente para disculparse por si nos hubiesemos sentido acusados de robar un mando de aire acondicionado, que digo yo, para que quiero yo un mando con botones que ni siquiera entiendo. En fin, fue muy maja y agradable los dos días que estuvimos allí, y este último gesto nos impresionó.

El Kotobuki ryokan a la derecha.

Hay muchas cosas que nos seguirían impresionando sobre la forma de ser de la gente de estas tierras, posiblemente no te entiendan cuando te diriges a ellos, pero siempre ponen lo máximo de su parte por ayudarte. Esa misma mañana a mi me impactó la escena que presencié en el tren hacia Okayama, al abuelete que tenia sentado al lado le corría un bicho feo por una manga, cualquier otro mortal se lo hubiese quitado de un manotazo, pero él lo cogió con la máxima delicadeza, y lo dejó en un lugar a salvo. Las tradiciones shintoistas hacen hincapié en el respeto por la naturaleza (incluso deifican a las montañas), los japoneses son un pueblo bastante preocupado por el medio ambiente, muchas veces se piensa lo contrario por ser uno de los pocos países que siguen cazando ballenas (aunque la gran mayoría de la población está en contra de esta práctica).

Estos shinkansen parecian aviones, en Okayama

Este es el Hikari Rail Star que nos llevó a Hiroshima

Tras cambiar de tren en Okayama, llegamos a Hiroshima con todo el día por delante, la estación de tren no es muy céntrica, y nuestro alojamiento estaba en el otro lado de la ciudad, pegando al Parque de la Paz, por lo que subimos al tranvía y llegamos en 20 minutos al J-Hoppers Hiroshima. Este alojamiento nos agrado bastante, muy barato (2500¥ por noche, menos de 15€), con habitaciones de tipo tradicional (futón sobre tatami), y mucho ambiente internacional, con cocina, una sala con televisión, juegos de mesa, y WIFI gratis. Dejamos el equipaje y salimos a visitar el Parque de la Paz, a menos de 5 minutos andando.



J-Hoppers Hiroshima (Salón común y habitación)

4 comentarios:

lars* dijo...

En relación con la dueña del ryokan, Kirai explica que los japoneses responden bastante mal ante los problemas. Además, les cuesta mucho medir la importancia de éstos, concediendo a todos la máxima atención (aunque resulten percances sin importancia). A lo mejor, la dueña quería haceros partícipes de su preocupación y supuso que también estaríais consternados ante la desaparición del mando. Y Cuando lo encontró, corrió hacia la estación para que no os fuérais de Shikoku con ese malestar.
http://www.kirainet.com/problema/

...o a lo mejor sí que os creía culpables....

Bartman dijo...

quizás con la fama que tenemos los españoles si nos veia capaz de robar un mando a distancia, los yukatas, los futones, los veintitantos makinekos que contamos en la recepción o que se yo...

estuvimos en otro ryokan en Tokyo, en el que nos pidieron que les dejaramos en mano el yukata al hacer el check-out

Pablo dijo...

Uy Alberto! Que despiste más tonto has tenido que se te ha olvidado contar la anécdota COMPLETA de nuestra "despedida" del ryokan Jijiji.. ahí queda eso..

Bartman dijo...

jaja, noto cierta ENVIDIA en tu comentario... ¡¡¡que pringui!!!