4 dic. 2008

DIA 19 (5/5) Una vuelta por Shibuya

Dejando atrás el Yoyogi-koen, nos encaminamos hacia Shibuya. Practicamente de camino teníamos el barrio de Omotesando, atravesado por una larga calle del mismo nombre, que también es conocida como "los campos Eliseos de Tokyo". Esta es otra de las zonas donde se encuentran algunas de las tiendas de ropa más exculsivas, aunque queda espacio para alguna que otra tienda curiosa, como Condonmania, en la esquina con Meiji-dori.

Condonmania
es una cadena especializada en la venta de preservativos y algún que otro juguete erótico, vimos otra tienda como esta en Odaiba. Japón es uno de los paises del mundo donde más se usa el condón frente a otros contraconceptivos, la píldora u otros métodos son muy minoritarios. En teoría, la costumbre en este país es que los condones los lleve la mujer. No me extraña que se vendan tanto, con estos diseños te dan ganas de coleccionarlos antes que usarlos.
Condones japoneses

Una de las cosas que aún nos quedaban pendientes de la "lista de cosas por hacer en Japón" que llevabamos de España, era ir a una sala de rock, y este era el día perfecto, ya que la zona de Shibuya es famosa por las salas de conciertos. Encontramos una sala, pero era noche de RnB y a capella, por lo que pasamos de pagar los 2000¥ que nos pedían, y tras preguntar en tiendas de discos por media Shibuya sin que nos consiguieramos entender o que supieran indicarnos, desistimos (es increible la poca gente que habla inglés en Japón).

Pero bueno, aprovechamos nuestra última tarde en Japón dando una vuelta por Shibuya, comprando alguna cosilla para España, y cenando por última vez tonkatsu ramen, aquí en Shibuya era la segunda vez que lo tomábamos, y ambas veces nos dejaron rellenar el bol de ramen hasta que no tuviesemos caldo, increibe por lo que estabamos pagando, unos 3€.

Shibuya por última vez

Atravesamos por última vez el cruce de Shibuya, la música a todo volumen de algún nuevo lanzamiento de J-pop nos martilleaba la cabeza, esa misma tarde vimos un autobús publicitario que recorria Shibuya con la misma canción a todo volumen, en Japón la publicidad puede llegar a ser brutal, y Shibuya es el máximo exponente con sus neones, pantallas luminosas y megáfonos, solo alguien sordo y ciego puede ser inmune a esto.

Ponyo on the cliff

A nosotros nos metieron en la cabeza la canción de "Ponyo on the Cliff" la ultima película de Hayao Miyazaki, que estrenaron mientras que estabamos allí, y era prácticamente imposible no ver algo relaccionado con la película cada pocos metros (carteles, musica por la calle, muñecos, etc.), la canción es realmente pegadiza.


26 nov. 2008

DIA 19 (4/5) Rockabilly y más música en Yoyogi-koen

Los domingos son el mejor día para visitar toda esta zona, ya que además de poder cruzarte con las bodas en el Meiji-jingu, y a las chicas de Harajuku reunidas en el Jingu-bashi, a la entrada del Yoyogi-koen se reune cada domingo el Tokyo Rockabilly Club. Alrededor de unos 20 rockeros y rockeras que parecen extras de una versión japonesa de Grease, se dan cita hasta aquí hasta en los días más calurosos de verano, muchos de ellos sin despegarse de sus chaquetas de cuero.

Llegamos a la zona Rockabilly de Yoyogi-koen

Se pasan la tarde bailando

Este grupo de gente se ha reunido en este lugar del parque desde los años 80, pero a mediados de los 90 la policía de Tokyo decidió por alguna razón que eran indeseables y los expulsó. El hueco que dejaron en el corazón de Harajuku fué cubierto desde esta época por las chicas que vimos en el anterior post. Ahora el Tokyo Rockabilly Club vuelve a estar presente cada domingo, aunque parece que no haber renovado su sangre, pues estos rockeros, aunque no han perdido la marcha y la capacidad de bailar toda una tarde, son de todo menos jóvenes.



Unas cervecitas y rock, un gran plan

Tupé imposible

Quizás parte del espíritu que tenían estos rockeros en su juventud se ha perdido hoy en día, de rebeldes sin causa han pasado a ser atracción turística, sus pintas y tupés imposibles atraen a los gaijins como yo, que se quedan un rato haciendoles fotos y videos. Si además te gusta el rock, disfrutaras de un buen rato de buena música de los años 60, cualquier rock bailable tiene cabida aquí, desde el autóctono hasta la sesión de los Beatles que nos tragamos.



El peine es fundamental

En este punto perdimos a Lolo, y Pablo y yo nos quedamos viendo los bailes rockabilly durante media hora, hasta que convencidos de que habíamos perdido definitivamente a Lolo (lástima que fuera el último día de viaje y no el primero), seguimos nuestro camino. Los domingos por la tarde, el parque se llena de grupos de música que dan conciertos gratuitos (muchos de ellos anunciando conciertos que darán ese mismo dia en alguna sala de Shibuya). Vimos algúno que otro con un considerable numero de gente, todos en un espacio muy reducido, con algunos la gente enloquecía, hasta pareciam tener su propio grupo de fans en primera fila (de las tres filas de gente que caben).

Concierto callejero en Yoyogi-koen

El Osaka-kingu esta infiltrado (a la izquierda)

Por todo el parque te puedes encontrar a gente tocando los tambores, haciendo deporte, bailándo claqué (hay una area especial con una superficie de madera apropiada), y alguna que otra cosa curiosa. Nosotros vimos a lo lejos a gente luchando con espadas de madera, asi que nos acercamos, y resulta que era un ensayo de una obra de teatro, con temática samurai. Nos sentamos a verles (eramos los únicos) y nuestra ovación al final les hizo ilusión.



Pista para bailar claqué

También encontramos otra zona del parque en la que la gente bailaba techno a todo volumen, son unas mini-rave gratuitas y suponemos que legales (más), y al parecer se dan sobre todo en verano los domingos. Un poco más adelante nos volvimos a reencontrar con Lolo cuando lo dábamos completamente por perdido (el mundo es un pañuelo), y continuamos nuestro camino por Tokyo. La última tarde de nuestro viaje empezaba a llegar a su fin.

En Yoyogi-koen tiene cabida todo el mundo

24 nov. 2008

DIA 19 (3/5) Bodas en el Meiji-jingu y las chicas de Harajuku

El santuario de Meiji-jingu se encuentra al Noroeste de la estación de Harajuku, y justo encima de parque de Yoyogi (Yoyogi-koen). Este santuario está rodeado de un extenso bosque, para llegar a él hay que andar un rato por un ancho camino de grava que, atraviesa el bosque (Meiji-jingu gyoen). Varios torii de considerable tamaño a lo largo del camino, y visitantes en masa hacen que sea imposible perderse.

Sake, de camino al Meiji-jingu

El santuario se levantó tras la muerte del Emperador Meiji (1912), dedicado a su persona por el papel que jugó en la Restauración Meiji. Aún así, quedo destruido trás la Segunda Guerra Mundial, y lo que se visita es una reconstrucción de 1958. En casi todas las guías, este santuario está descrito como el más majestuoso de Tokyo, aún así tras más de dos semanas viendo templos y santuarios por todo Japón, este no nos llamó demasiado la atención. Como ya comenté antes, Tokyo no destaca por sus lugares sagrados.

Meiji-jingu

Lo más curioso de la visita fué encontrarnos con varias bodas shintoistas, al parecer, es bastante común encontrarse con alguna boda visitando este templo, sobre todo en fines de semana.

Boda shinto en Meiji-jingu

¡Es un gaijin!

Toda la familia posando para mi cámara

Vimos a un gaijin que se casaba con una japonesa, y pude retratar a una familia entera. (Me pareció curioso encontrarme dos meses después la escena inversa en Granada, una pareja oriental haciendo fotos a los novios de una boda española. Justo en ese momento llevaba la camara de fotos, con estas aún en la memoria y no pude evitar acercame a enseñarlela. Lástima que no fueran japoneses).

Volvimos desde el Meiji-jingu de nuevo en dirección a la estación de JR Yamanote de Harajuku. Muy cerca de la estación hay un pequeño puente, el Jingu-bashi. Aquí se reunen sobre todo los fines de semana las famosas "chicas de Harajuku", un grupo bajo el que podríamos englobar a las chicas jóvenes que visten, se peinan y maquillan de manera muy llamativa. Dentro de este look excentrico que englobo bajo el término "chica de Harajuku" se encuentran multiples estilos: Gothic Lolita, Kogal y más, incluido cosplay (aunque no vimos ningún cosplay que pudiesemos reconocer).

Una "Harajuku girl"

Posan felices con Pablo

"Rozando" lo absurdo

La mayoría son chicas, pero también hay algún que otro chico, y personas no tan jóvenes. Los turistas les hacen fotos, y a las chicas de Harajuku no parece que les importe, incluso puede decirse que les gusta salir en las fotos de miles de turistas que cruzan por aquí un Domingo por la tarde, posiblemente el mejor día para contemplar estas reuniones. No deja de ser algo curioso de ver, aunque a nosotros quizás por tener demasiadas expectativas, nos pareció algo decepcionante. En nuestro último día de viaje por Japón, ya no era cualquier cosa la que nos llamaba la atención.

Un cowboy infiltrado

Reunión en el Jingu-bashi

18 nov. 2008

DIA 19 (2/5): Takeshita Dori

Lo primero que vimos por la zona de Harajuku fué Takeshita-dori, una calle estrecha y peatonal llena de tiendas de ropa fashion, lugares para comer y gente y más gente por todos lados, sobre todo jóvenes, algunos vestidos con los modelitos que posiblemente compren en esta calle. No son más de 400 metros, pero por la cantidad de gente y de tiendas en las que poder curiosear, seguro que te lleva un buen rato recorrerla.

Takeshita-dori

Takeshita-dori

No es raro encontrarse por cualquier lugar de Tokyo, o incluso en Osaka u otras grandes ciudades, con chicas vestidas de lolitas, con sus vestidos inspìrados en la aristocracia europea de siglos pasados. Pero en esta calle es uno de los lugares donde más concentradas están. Al parecer, hay muchos estilos de lolitas, la de la foto es una sweet lolita, vestidas con tonos pastel y lacitos. Desde luego que es llamativo ver a gente asi por la calle.

Sweet lolita

Al final de la calle comimos en un restaurante de comida rápida, pero de los que son típicos aquí. Junto con el ramen, el gyudon es uno de los platos de comida rápida que más triunfan en Japón. El gyudon es básicamente ternera con arroz, y un bol es algo bastante barato que un japonés devora facilmente en unos 2 minutos. No está malo y es muy barato (300-400¥) aunque para mi gusto, el ramen le da mil vueltas. Esta vez lo probamos en la cadena Yoshinoya, que se especializa esto mismo, y que es una de las más extendidas.

Comimos en el Yoshinoya, al aderecha, Lolo enfrente (M)

Para salir de la marea de gente, intentamos callejear por ls calles que cruzaban Takeshita-dori, pero sin encontrar nada interesante. Al final acabamos perdiendonos por una calle en la que vimos varias agencias que según los carteles que tenian en la puerta, se dedican a reclutar a idols (jovenes de ambos sexos, aunque mayoritariamente femeninas, que por su apariencia alcanzan una gran popularidad, y que basicamente se dedican a ser modelos, cantantes o actrices). Más sobre el fenómeno idol en este post. En fin, no intentamos presentarnos, el pueblo nipón aún no está preparado para nuestros cuerpos serranos, por lo que volvimos a Takeshita-dori y nos dirigimos hacia el Meiji-jingu.

DIA 19 (1/5) El Senso-ji, en Asakusa

Domingo por la mañana, nuestro último día en Japón. Para llegar al templo budista de Senso-ji atravesamos Nakamise-dori, una calle que la noche anterior se encontraba desierta, y que hoy es un hervidero de gente y de tiendas. Esta calle fue uno de los primeros "centros comerciales" de la historia de Japón, los comerciantes han vivido desde siempre de los visitantes del templo, y lo siguen haciendo hoy en día vendiendo dulces tradicionales, kimonos, yukatas y todo tipo de souvenirs. El templo al final de Nakamise-dori es la principal atracción turística del barrio de Asakusa.

Nakamise-dori, hasta arriba de tiendas

Entrada al Senso-ji

La pagoda del Senso-ji

Este es uno de los pocos templos que son de visita casi obligada en Tokyo, la cantidad de templos de interés en la capital, en comparación con Kyoto, es irrisoria. Por el día el Senso-ji esta muy masificado, la gente se amontona poniendo palitos de incienso en un inmenso caldero hasta arriba de ceniza, tirando monedas, y haciéndose fotos. La visita nocturna, como comento en la anterior entrada, también es una opción, pues la sala abi por la mañana no tiene nada de especial, y el recinto abre las 24 horas. Por la mañana es más alegre, pero por la noche también es curioso y se encuentra iluminado.

Gran caldero con palos de incienso

El humo es del gran caldero

Tras ver el templo, nos dimos una vuelta por los alrededores, Asakusa no ofrece mucho más a simple vista para el turista, pero resulta un barrio curioso para dar una vuelta, pues es bastante diferente de otros puntos céntricos de la ciudad. Durante buena parte del siglo XX, este fue el lugar de entretenimiento de Tokyo, pero hoy en día ha sido superado por cualquier otro barrio, y Asakusa ha quedado anticuado. Mientras que en casi cualquier otro lugar de la ciudad no dejarás de ver edificios modernos, Asakusa y alrededores parece otra ciudad, no obstante, esta zona alrededor del Rio Sumida es lo que fué el centro del antiguo Edo.

De todas formas, si te alojas por aquí (quizás uno de los barrios de Tokyo con mayor concentración de alojamientos baratos), tendrás la oportunidad de callejear algo. Nosotros tras ver el Senso-ji en un mediodía de domingo de Agosto, el sol de justicia nos inviitó a refugiarnos del calor en el suburbano, y dirigirnos a el último lugar de nuestra lista que nos quedaba por explorar: Harajuku.

13 nov. 2008

DIA 18 (4/4) Ginza, el barrio chic de Tokyo

Llegamos a Ginza en metro desde Akihabara, ya desde el propio metro teníamos una salida al Sony Building, que fué lo primero que visitamos. La entrada al edificio es gratuita, y merece la pena, aquí se puede ver lo último de lo último en tecnología, cosas que puedes tocar y probar tu mismo. Nos hicimos unas fotos con una cámara que disparaba cuando sonreíamos (increible lo bien que funcionaba la chorradita), vimos un reproductor de mp3 con altavoces y ruedas que se movía al ritmo de la música (una chorrada más), jugar a la playstation 3 y alguna cosilla más.

Ginza desde el Sony Building

En la última planta del edificio, proyectan una película en 3D que dura unos 15-20 minutos, hay pases continuamente, y al igual que el resto del edificio, la admisión es gratuita. A nosotros nos tocó una película de temática submarina, no estaba nada mal. Además los de Sony han conseguido ponerle su nombre hasta a una calle pegando al edificio.


Aquí montan las cosas a lo grande, y como les había dado por el mundo submarino, a la entrada del edificio Sony tenian plantado un acuario con mantas, barracudas y hasta un tiburón de verdad, esto casi fué lo más espectacular del edificio.

Acuario del Sony Building

Seguimos nuestra ronda por Ginza por la calle insignia del barrio, Chuo-dori, que junto a algunas paralelas y que la cruzan, son un buen lugar para dar una vuelta, pero no para comprar, aquí se encuentran las tiendas de Louis Vuitton, Prada, Dior, Chanel, etc. También se ha hecho su hueco en Japón la española Zara, con una inmensa tienda en Ginza, al igual que en el centro de otras muchas ciudades japonesas.

Chuo-dori

Al final de la calle encontramos una tienda de juguetes (la primera en la que no nos dió verguenza meternos), tenían construido un R2-D2 de Lego, junto a la batalla final del Episodio II. La verdad esque no hay mucho más de interés en este barrio, y tras un largo y ajetreado día cogimos el metro en Higashi-Ginza (justo enfrente del teatro Kabuki-za, el más importante del país).

mooola

De vuelta en Asakusa, Lolo y yo nos fuimos a por nuestra cerveza gratis por el barrio (increible, ¡además de ser el alojamiento más barato de todo nuestro viaje incluia cerveza!). Y como estabamos cerca, visitamos el templo Senso-ji, posiblemente el templo más visitado de la ciudad, y bastante curioso. Decir además que por la noche se puede pasear sin los agobios de la gente, e iluminado tiene bastante encanto. Por no mencionar que a Lolo y a mi nos apetecía revivir la 3ª misión de Gantz en el que los personajes son teletransportados a un escenario nocturno con un templo que bien podría ser este... en donde se enfrentarán a ¡budas asesinos!

Primera puerta hacia el Senso-ji

Entrada al complejo principal

4 nov. 2008

DIA 18 (3/4) Akihabara, segunda parte

Como en la visita anterior a Akihabara nos quedamos con ganas de más, tras ver el parque de Ueno nos acercamos a pie al barrio electrónico. Tanto el parque, como las calles de Akihabara eran un hervidero de gente un sábado por la mañana. Hacia calor, y no hay nada mejor para vender helados en esta época que anunciarlos con algo que evoque temperaturas árticas, y nada mejor para esto que tener pingüinos tras el escaparate…

Pinguinos en heladería

Entramos en un par de tiendas de electrónica y de cosas diversas, y nos hicimos con algunos regalos y recuerdos chorra. Pablo decidió comprarse una cámara digital compacta, la suya tenía el objetivo doblado desde casi el principio del viaje (desde Nara), y por mucho que preguntamos, la reparación iba a costar más que una nueva.

Akihabara

Los precios de electrónica en Akibahara son algo más baratos que en España (sobre todo debido al cambio del € con el ¥), si estás pensando en comprarte una cámara reflex o compacta digital, una PSP, Nintendo DS… hacerlo aquí te ahorrará un dinero. Además, al enseñar el pasaporte te lo venderán más barato (Tax Free), en teoría las cosas que compres libres de impuestos aquí en Japón, se deben declarar en la aduana al llegar a España, pero nadie en su sano juicio lo hace. La cosa es que si te registran en España y es evidente que es nuevo, te puede tocar pagar, asi que es sencillo lo que toca hacer. Pablo se compró la cámara más barata del local, sin hacer caso a mis consejos de que se estirara un poco más y se comprara algo más decente, pero vamos, le salio muy barata y con que haga fotos dice que le basta.

Hasta los Pachinkos de Akihabara tienen temática de Evangelion

Hicimos la obligada visita a los recreativos y paramos un momento para el avitualamiento. Esta vez sucumbí al McDonalds y Lolo no tuvo que comer solo. Tras zampar una Big Mac, visitamos el Tokyo Anime Center, que se encuentra en el edificio UDX (muy cerca de la estación JR de Akihabara). Este sitio no es muy grande, aquí se celebran eventos relacionados con nuevos lanzamientos de series, exposiciones, etcétera. Tiene una tienda y supuestamente sirve como centro de información sobre anime para gaijins y locales. Por lo demás, no tiene demasiado, lo más curioso son las figuras a tamaño real de Rei Ayanami y Asuka.

Rei, Asuka y el EVA-01

A Rei la tienen repetida

Dimos otra vuelta por el corazón de Akihabara, entramos a una tienda de electrónica que tenía una planta especializada en robots caseros, aquí se pueden encontrar piezas sueltas para construir o mejorar robots, o comprarlos ya terminados. Tenían pantallas donde ponían videos de luchas de robots “inteligentes”, de esas que sacan de vez en cuando por la tele como cosa curiosa, y algún que otro cachivache con el que poder jugar.

Por 18.900 yenes

Visitamos más tiendas, especializadas en figuritas, comics, o simplemente con mezcla de todo. Para encontrar el nº1 del manga de La Familia Crece (que compré como regalo), tuve que preguntar en unas cuantas tiendas, los dependientes son muy serviciales, quizás demasiado ya que pueden ponerse a rebuscar en cada rincón para algo que al final no tienen. Es curioso que costara encontrarlo aquí, el centro mundial del manga, pues es uno de los mangas del género que más éxito han tenido al menos fuera del país. Al final lo conseguí en una librería que no estaba especializada en manga.

Mangas y más mangas

A Pablo le gustaron las figuritas

Nos despedimos de Akihabara, y cogimos el metro para ver uno de los barrios que aún nos quedaba por visitar: Ginza.

29 oct. 2008

DIA 18 (2/4) El Parque de Ueno

Solo con dos días por delante, y habiendo dormido menos de 4 horas (ya habría tiempo de dormir en España), nos levantamos para otro duro día recorriendo Tokyo.

A tiro de piedra de Asakusa, donde nos alojamos, se encuentra el parque de Ueno, y de camino pasamos delante del edificio Niimi, que marca la entrada a Kapabashi-dori (Kitchen Town). En esta calle se encuentran buena parte de los proovedores para los restaurantes de Tokyo, que venden desde vajillas a cubiertos occidentales, además de las curiosas réplicas de plástico que exponen buena parte de los restaurantes de la ciudad. El edificio Niimi es inconfundible, está coronado por un busto de 12 metros de un chef occidental, y al parecer hay otros edificios Niimi por la zona decorado con tazas enormes u otra parafernalia gigante. Si te das una vuelta quizás encuentres algo curioso.

Edificio Niimi

Tras pasar la estación de Ueno entramos en el parque. Además de ser uno de los lugares preferidos por los locales para pasear y escabullirse de la jungla de coches y edificios, este céntrico y espacioso parque tiene la mayor concentración de museos importantes de Japón. Nosotros lo encontramos bastante abarrotado en pleno verano, y al parecer en epoca de hanami es un hervidero de gente que viene a contemplar los cerezos en flor.

No nos pareció tan bonito como esperábamos, abundan los artistas callejeros con sus espectáculos, pero como tampoco entendíamos sus chistes pasamos de largo, y ya que estábamos aquí, entramos a dar una vuelta por el museo más importante de Japón, el Museo Nacional de Tokyo.

Edificio Honkan del museo

Este museo es el más grande y más antiguo del país, tiene varios edificios, siendo el Honkan (Galería japonesa) el más importante. Fue únicamente esta parte la que visitamos. Contiene una colección de objetos japoneses que van desde la prehistoria, hasta finales del siglo XIX: cerámicas, esculturas, espadas...

En fin, la visita al museo es interesante y la entrada no es cara (hay descuento para estudiantes), pero para nosotros también podía haber sido prescindible. Dimos un paseo por el parque, y nos acercamos a ver otro de los puntos de interés y mencionado en todas las guias, la estatua de Saigo Takamori. Esta estatua está muy cerca de la entrada Sur del parque, el punto más próximo a Akihabara, y quizás es famosa por lo poco convencional que resulta la estatua de un samurai algo rellenito paseando a su perro.

Estatua de Saigo Takamori

27 oct. 2008

DIA 18 (1/4) La lonja de Tsujiki

La lonja de de Tsukiji es la más grande del mundo (la segunda es la lonja de Mercamadrid), en realidad no está preparada como atracción turistica, aunque se ha convertido en uno de los rincones de Tokyo que más turistas extranjeros atraen, y donde son bienvendos siempre que no entorpezcan el frenético trabajo de los carritos motorizados, y no usen flash en sus fotos.

Plena actividad a las 5:30 de la mañana

La actividad en la lonja empieza desde antes de las 5 de la mañana (abre a las 3:00 todos los días excepto Domingos), es recomendable darse el madrugón o empalmar con la noche anterior (como hicimos nosotros) pues aunque puede tener actividad durante bastantes horas, si llegas tarde muchos puestos estarán sin existencias y no podrás asistir a la subasta de atunes (solo abierta a los turistas entre las 5 y las 6:15 de la mañana).

Anguilas

"Peceras" de poliespan con peces vivos

Yo disfrute bastante de la visita, uno puede pasar varias horas entretenido recorriendo cada rincón, haciendo fotos y al final darse un buen desayuno a base del pescado más fresco que posiblemente pruebe en su vida. El volumen de pescado que se mueve diariamente es espectacular, unas 2300 toneladas, que suponen unos 17 millones de dólares en ventas cada día.

Pescadero con un trozo de atún rojo y espada en mano

Cuando llegues a la lonja (a un paso del metro de Tsukiji-shijo, de la linea Oedo de metro), lo primero que sugiero es atravesarla hasta el final, donde tiene lugar la subasta de atunes. Los atunes rojos son la estrella de este mercado, alrededor de 2500 atunes, muchos de ellos de cientos de kilos de peso, pasan por esta lonja cada día. La mayoría son pescados en aguas japonesas, que vienen ultracongelados en las bodegas de los barcos, pero alrededor de 500 son importados al día desde todos los lugares del mundo, siendo España es uno de los principales proovedores. Los atunes que viajan desde España lo hacen refrigerados en grandes cajas cubiertos con nieve carbónica.

Atún fresco

La subasta de los atunes es un jaleo incomprensible de gente gritando, tocando cascabeles, cantando o que se yo... seguramente no difieran mucho a las subastas que se producen en las lonjas españolas, pero la de aquí es curiosa por los gigantes especímenes a subasta, y los precios que pueden alcanzar. El record lo tiene un atún de 202 kilos vendido en el año 2001, que alcanzó la cifra de 130.600 euros (647€ por kilo), no está mal comparado con los 22€ que costaba el kilo de atún rojo el otro día en el mercado de enfrente de mi casa, en Madrid.

Loca subasta de atunes

Son examinados minuciosamente con linternas

De atunes de estas dimensiones se pueden obtener alrededor de 6000 raciones de sashimi o sushi, así que para que salgan las cuentas, solo la materia prima de cada ración que preparó el comprador del atún record, costo unos 20€, y el precio para el comensal debió de ser algo desorbitado. En un sushi-bar normal y corriente, un solo bocado de o-toro de un atún corriente (la parte más grasa, escasa y cara del atún) no baja de 800¥ (unos 5€).

Multitudinaria subasta

Muestras de los atunes a subasta

Los puestos del mercado venden todo tipo de material vivo, semi vivo o ya troceado. Todo tiene cabida aquí: anguilas desangrándose, pulpos amontonados, cualquier pez imaginable... Los grandes atunes son cortados con sierras mecánicas en el caso de estar congelados, o con unas grandes espadas de más de un metro llamadas Oroshi-hocho para los atunes frescos. Los profesionales que trocean estas piezas están muy bien pagados.

Cortando atunes frescos

Todo un arte

Distribuyendo los atunes subastados

Como colofón a la visita no puedes irte sin darte un festín a base de pescado crudo fresquísimo y delicioso. Hay una serie de locales situados al principio del mercado, que es posible que se encuentren bastante abarrotados y que tengas que hacer algo de cola, pero trabajan a gran velocidad. Pagando entre 1000-2000¥ tendrás la posibilidad de probar delicias fresquísimas que en otro lugar tendrian un precio desorbitado. Por solo 1000¥ me zampé 6 piezas de sashimi bien grandes (3 de salmon y 3 de atún rojo), acompañado con un bol de arroz y sopa miso. Desde que lo probase por primera vez, el sashimi de atún rojo siempre me ha parecido uno de los bocados más deliciosos que existen, y en esta ocasión supo a gloria a las 6:30 de la mañana. Trás esto, me dirijo al metro, a donde llega el olor del pescado que arrastran los compradores y visitantes, y llego al hostal de Asakusa a las 7:30, donde al fin puedo descansar.

Precios de un sushi-bar de Tsujiki (pincha para ampliar)

Sushi-bar de Tsujiki

Por último, una mala noticia para los que aún no han visitado el mercado. En 2012 está planeado que se traslade a otro lugar, quizás a modernas naves industriales en las que posiblemente no quede nada del atractivo turístico. Aunque el mercado de Tsujiki es patrimonio de Japón, no es muy visitado por japoneses, la mayoría de los curiosos son turistas extranjeros. Se planea que estos terrenos queden para instalaciones olímpicas si Tokyo es elegida como organizadora de los JJ.OO. de 2016.