2 sept. 2008

DIA 7 (3/4): Más Takamatsu

De nuevo volvimos andando hacia la estación, parando para comer en un sitio que estaba casi cerrando (vuelvo a recordar que salvo en cadenas de fase food japonesas o combinis, es difícil comer más tarde de las 2 de la tarde), este nos dejó pedir un par de raciones de ramen, no les quedaban los sanuki udon, que es el plato estrella de la prefectura de Kagawa, donde se encuentra Takamatsu, y donde el consumo de udon es 7 veces superior al nacional, hay gente que viene de todo Japón solo para probarlos.


El día anterior nos habían servido udon en el ryokan de Kotohira, no lo preguntamos, pero posiblemente fueran Sanuki udon, ya que Kotohira también se encuentra en la prefectura de Kanawa (antiguamente a esta región era conocida como Sanuki, de ahí el nombre), y su fama viene de la excelente harina de la región. El consumo de udon fue introducido en Japón hace 1300 años desde China, por el hijo pródigo de Shikoku, Kobo Daishi, del que hablaré en la siguiente entrada.

Symbol Tower Takamatsu (158m)

Tras comer fuimos hacia el puerto de Takamatsu, que está al lado de la estación JR, para intentar coger un ferry a Megi-jima, también conocida como Oniga-shima (isla del diablo), una pequeña y pintoresca isla a 20 minutos de Takamatsu, que es conocida principalmente por ser el lugar donde se produce el desenlace de la leyenda de Momotaro, el niño melocotón, a donde llegó acompañado de un perro, un faisán y un mono, una historia que cualquier niño japonés conoce. Lástima que llegásemos tarde, el último ferry que salía (con posibilidad de volver más tarde) se había ido a las 4 de la tarde, lo perdimos por 20 minutos. De todas formas, aún teníamos planes alternativos. Antes de volver a la estación se nos ocurrió probar subir a la Symbol Tower Takamatsu, una nueva torre de 30 plantas que es el nuevo símbolo y orgullo de la ciudad, tiene un mirador gratis en la última planta, y unas vistas que no tienen desperdicio, a 2 minutos de la estación JR.


Estación de ferries de Takamatsu

Parque del antiguo castillo de la ciudad

3 comentarios:

lars* dijo...

¿Un niño melocotón acompañado de un perro, un faisán y un mono?... Ufff, qué mal rollo de historia...

Bartman dijo...

Esta es como otras leyendas japonesas (me leí un libro de leyendas antes de ir a Japón)... una historia sin mucho sentino, y sin ninguna moraleja, o es que yo no la pillo.

Pablo dijo...

Tengo un buen recuerdo del Ritsurin Koen y del paseo por Takamatsu; fué una excursión que mereció la pena en la isla de Shikoku.