23 ago. 2008

DIA 1: Vuelo con Aeroflot, Madrid-Moscú-Tokyo

15 de Julio de 2008. Tres jóvenes aventureros esperan en el aeropuerto de Madrid-Barajas al primer vuelo que les acercará a su destino soñado en el Extremo Oriente. El primer avión es puntual, sale a las 23:50 (GMT +1), y llega 5 horas más tarde a Sheremetyevo, el aeropuerto de Moscú. Allí son las 7:00 (GMT +3), tenemos algo más de 12 horas de espera por delante, una visita express a Moscú está descartada, para salir del aeropuerto se necesita un visado (conseguir un visado para entrar en Rusia no es lo más sencillo del mundo, se necesita invitación y pagar dinero), además de que el aeropuerto está muy lejos del centro de Moscú, los atascos son monumentales, no queremos jugárnosla. De todas formas, ya estuve en Moscú hace menos de un año. El confortable suelo del aeropuerto nos servirá de adaptación para que los futones japoneses nos parezcan la gloria. Pasamos más de la mitad del tiempo dormitando, jugamos a las cartas y rápidamente sale nuestro siguiente vuelo. Despegamos sobre las 20:30, una hora más tarde de lo previsto, una tormenta eléctrica nos mantiene en tierra. Las 10 horas de vuelo pasan rápido, el avión es muy cómodo, tenemos dos comidas y películas rusas que duermen a cualquiera. La próxima vez que abramos los ojos, tendremos vistas a las costas occidentales de Honshu.

1 comentario:

Pablo dijo...

El vuelo con Aeroflot fué muy bueno, tanto a la ida como a la vuelta. Cuidadín con pasar demasiadas horas de escala en el aeropuesto de Moscú, que está limitado de espacio y tiendas, y solo deja la opción de tirarse al suelo a echar horas y horas. Algo que hace el viaje bastante pesado, aunque no forme parte del viaje en sí.